Respuesta rápida

La medicación crónica viaja en el equipaje de mano, en sus envases originales y acompañada de la receta o un informe médico, mejor si está también en inglés. Dentro de la Unión Europea se puede llevar la cantidad necesaria para el tratamiento, habitualmente hasta tres meses. Conviene repartir las dosis entre dos equipajes por si uno se pierde.

BotiQa reconociendo el código impreso en la caja de un medicamento
El inventario cabe en el móvilAntes de salir, comprobar en el móvil qué llevas y cuándo caduca es más rápido que vaciar el neceser sobre la cama.

Primero, la medicación que no se puede olvidar

Antes de pensar en tiritas, lo importante es la medicación habitual: la que alguien de la casa toma todos los días. Calcula los días de viaje, añade un margen razonable por si hay retrasos y comprueba que ninguna caja se queda a mitad.

  1. Cuenta las dosis que necesitas y añade unos días de margen.
  2. Comprueba que ninguna caja caduca durante el viaje.
  3. Llévala en el equipaje de mano, no en la bodega.
  4. Guarda una parte en otro equipaje por si se pierde uno.
  5. Lleva la receta o un informe médico actualizado.

En el avión

Las recomendaciones oficiales para viajeros coinciden en tres puntos: equipaje de mano, envases originales y documentación. Los envases originales importan especialmente en el control de seguridad y en un eventual control aduanero, porque son los que identifican el contenido. Por ese motivo, el pastillero no es buena idea para volar.

Para los medicamentos líquidos, inyectables o el material que los acompaña, la receta o el informe médico evitan discusiones en el filtro de seguridad. Si el viaje es internacional, conviene llevar ese informe también en inglés.

Cada país tiene sus normas

Algunos medicamentos habituales en España están restringidos o prohibidos en otros países. Si viajas fuera de la Unión Europea con medicación crónica, consúltalo con antelación en tu centro de vacunación internacional o en la web del Ministerio de Sanidad.

Qué añadir según el destino

Tipo de viajeQué conviene sumar
Playa o montañaProtección solar alta, algo para picaduras, apósitos para rozaduras
Viaje largo en cocheMedicación para el mareo, agua, y nunca dejar el botiquín en la guantera
Destino tropicalRepelente, suero de rehidratación oral, consulta previa de vacunas y profilaxis
Con niñosTermómetro, jeringa dosificadora y las presentaciones pediátricas de siempre

El calor en destino

El coche es el peor sitio para dejar un botiquín: en verano supera con facilidad los 50 °C. Tampoco el alféizar de la ventana del hotel. Si algún medicamento necesita frío, hay que planificar la cadena de frío antes de salir, no improvisarla. En conservación de medicamentos explicamos qué significa cada indicación del prospecto.

Al volver

Dos gestos que casi nadie hace y que ahorran problemas: devolver el botiquín de viaje a su sitio en lugar de dejarlo en la maleta hasta el próximo verano, y anotar lo que se ha gastado. Si el inventario de casa está en el móvil, lo segundo es cuestión de segundos.

Preguntas frecuentes

¿Puedo llevar medicamentos en el equipaje de mano?

Sí, y es lo recomendable para la medicación crónica. Deben ir en sus envases originales y conviene llevar la receta o un informe médico, sobre todo si son líquidos o inyectables.

¿Cuánta medicación puedo llevar en la Unión Europea?

La cantidad necesaria para la duración del tratamiento, habitualmente hasta tres meses. Fuera de la UE conviene consultar la normativa del país de destino con antelación.

¿Puedo llevar el pastillero en lugar de las cajas?

Para volar, mejor no. Sin el envase original no se puede identificar el medicamento en un control. El pastillero es cómodo en destino, pero el transporte se hace con las cajas.

¿Y si necesito un medicamento que va en nevera?

Hay que planificar la cadena de frío antes de salir: nevera portátil sin contacto directo con el hielo y consulta previa en tu farmacia sobre cuánto tiempo aguanta el producto.